permiso de edificación

Reducción a Escritura Pública del Permiso de Edificación. Un trámite ineficiente.

Conforme a la legislación vigente, toda edificación acogida al DFL 2 de 1959, para hacer efectivos los beneficios que éste puede reportar deben reducir a escritura pública el Permiso de Edificación, así como todas y cada una de las modificaciones posteriores al respectivo permiso que le afecten o puedan afectar sustancialmente.

Si bien hoy existen los medios para poner en conocimiento al Fisco de los beneficios del DFL 2, es un trámite bastante engorroso, por eso, es necesario contar con un sistema que sea más rápido y eficiente, con un ahorro importante de tiempo, costos, y con el mismo efecto buscado: notificar al Fisco.

En efecto. El artículo 18 del citado cuerpo legal dispone:

“Aprobado un permiso para edificación de vivienda económica, dicho permiso será reducido a escritura pública que firmarán el Tesorero Comunal respectivo, en representación del Estado, y el interesado. Esta escritura tendrá el carácter de un contrato, en el cual se entenderán incorporadas de pleno derecho las franquicias, exenciones y beneficios del presente decreto con fuerza de ley, y, en consecuencia, la persona natural o jurídica acogida a sus disposiciones, así como sus sucesores o causa – habientes a cualquier título, gozarán en forma permanente de los privilegios indicados, no obstante cualquier modificación posterior que puedan sufrir parcial o totalmente las disposiciones referidas.”

Deficiencias del sistema.

En la práctica, este proceso que se lee simple puede demorar bastante. El trámite completo de la reducción a escritura pública del Permiso o Modificación relevante, parte con el envío de una copia de este documento a notaría, donde un funcionario dedica tiempo valioso a “tipear” todos y cada uno de los datos que están contendidos en el permiso, transformar a letras los guarismos y en fin, absolutamente todo lo que señale el documento a reducir.

Cada municipalidad, además, tiene sus propios modelos o formatos de documentos, por lo que pasar a letras todo su contenido, no es un proceso en que simplemente se reemplacen datos. Como es lógico, el solo acto de transcribir el permiso está muy expuesto a los errores.

Una vez concluida esta etapa, se pone la matriz a disposición del Desarrollador o Incumbente Inmobiliario respectivo para que suscriba el documento. Posterior a eso, entra a revisión de un abogado del Fisco y, recién con su visto bueno, pasa a la firma del Tesorero pertinente para que haga lo propio, con lo cual, por fin, se entiende que el Fisco se encuentra notificado.

El proceso completo puede tardar bastante. Si se corre con suerte, podría estar listo en una semana, pero lamentablemente esto no es lo regular, y muchas veces puede llegar a demorar incluso más de un mes.

Solución propuesta.

Ahora bien, ¿no surtiría el mismo efecto si el Tesorero pertinente suscribiera una declaración jurada o certificación con Firma Electrónica Avanzada, por la cual tomase conocimiento del permiso o modificación respectiva previa solicitud del interesado, a las cuales se diera el valor de contrato?

Una declaración o certificación de este tipo, puede estar prediseñada en un portal en la que el Desarrollador Inmobiliario, con algún tipo de clave, pueda poner a disposición del Tesorero una copia autorizada del permiso y así éste último, recibido el documento, tenga un plazo máximo predefinido y acotado para suscribir, de manera electrónica, la declaración o certificación pertinente.

Suscrita la declaración o certificación, bastaría que ésta tuviera algún número correlativo único, una “clave de verificación”, para poder rastrear el documento y verificar la efectividad del proceso.

Una adecuación de este tipo requiere, fundamentalmente, de ganas. Las tecnologías están, es más, ya se trabaja de manera similar en muchas instituciones, como el Poder Judicial, por ejemplo.  Por tanto, no se ven motivos para no modificar este sistema anacrónico que era perfectamente útil y funcional en 1959 cuando se promulgó el decreto, pero que ya no conversa con los tiempos actuales, debiendo por tanto, ponerse en línea con lo que todos los participantes del proceso inmobiliario buscan: reducir tiempos, costos y errores.  

En Alster Legal tenemos la experiencia para asesorar a los interesados tanto en este tema como en todos aquellos relacionados con el derecho con derecho inmobiliario. Contáctanos en www.alsterlegal.com

Advisors en Alster Legal

 

Por Gloria Ostoich, advisor  en Alster Legal.

Abogada de la Pontificia Universidad Católica, con más de 16 años de experiencia y especializada en derecho corporativo, contractual e inmobiliario.

 

 

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