Trabajo a distancia, Teletrabajo, Trabajo flexible. El qué es qué en la futura legislación Laboral.

Actualmente se está tramitando en el congreso el proyecto de ley que contempla incorporar un nuevo capítulo al Código del Trabajo, llamado “Del trabajo a distancia y teletrabajo”. La ley Nº19.759, al modificar el artículo 22 del Código del Trabajo, ya había reconocido esta nueva forma laboral, sin embargo, se ha hecho necesaria una regulación especial que reconozca las características de esta nueva figura, y proteja adecuadamente a estos nuevos trabajadores.

El trabajo a distancia y el teletrabajo son tendencia en el mundo, y en nuestro país esta figura está en alza. Actualmente se está implementando tanto en empresas privadas tales como Microsoft Chile, CTC Chile, ESSO Chile, Nestlé e IBM; como en entes del estado, así INAPI implementó esta forma de trabajo con gran éxito entre enero de 2017 y marzo de 2018.

Sumarse a las tendencias no fue la única motivación del Gobierno de Chile para presentar este proyecto de ley y regular el trabajo a distancia y el teletrabajo. Otros objetivos contemplados son el logro de una mayor utilización de las herramientas que entrega la tecnología, potenciar la corresponsabilidad familiar, fomentar una estructura laboral que privilegie el cumplimiento por objetivos, la inclusión de personas que han quedado fuera del sistema, mejorar calidad de vida, e incentivar el respeto al medioambiente y la disminución de la congestión vehicular.

Pero, ¿a qué tipo de trabajadores se aplica esta normativa? El trabajo a distancia y  teletrabajo ¿incluyen modalidades como el llamado trabajo freelance, el trabajo flexible y el Home Office?

La primera diferenciación nos la da el propio proyecto de ley, cuando indica que “los trabajadores podrán pactar por escrito con su empleador que la prestación de servicios bajo dependencia y subordinación se realice fuera de las instalaciones de la empresa”. Es decir, quedan inmediatamente fuera de esta normativa todas aquellas personas que trabajan de manera independiente sin un vínculo de dependencia y subordinación con aquel a quien prestan servicios, de modo que los freelancer y todos aquellos que prestan servicios por proyecto, mantienen su estatus actual.

Luego se define el trabajo a distancia y el teletrabajo, señalando que el primero es un acuerdo que faculta al trabajador a prestar sus servicios total o parcialmente, desde su domicilio u otro lugar o lugares distintos a los establecimientos de la empresa. Estos servicios constituyen teletrabajo cuando sean prestados mediante la utilización de medios tecnológicos, informáticos o de telecomunicaciones, o bien cuando los servicios prestados deban reportarse mediante tales medios. Por lo tanto, el teletrabajo es un tipo de trabajo a distancia que reviste características particulares que hacen que la futura ley lo regule de forma especial.  

Ambos tipos de trabajo podrán abarcar todo o parte de la jornada de trabajo e incluso combinar tiempo de trabajo presencial con tiempo de trabajo a distancia, e implican un acuerdo voluntario entre las partes que deberá constar por escrito en el contrato de trabajo. Aquí entran los llamados “trabajo flexible” y “Home office”, en que empleador y empleado acuerdan que determinados días o en determinada parte de la jornada este último podrá trabajar desde un lugar distinto a la oficina.

Las empresas que ya están implementando el trabajo a distancia o el teletrabajo, deberán estar atentos a la entrada en vigencia de esta ley, ya que desde ese momento, ésta da un plazo de un año para ajustarse a lo establecido para este tipo de trabajadores.

En Alster Legal tenemos experiencia en retener talento y generar una estructura que incorpore prácticas innovadoras en las modalidades de contratos de trabajo.

En nuestro próximo artículo nos referiremos a los cambios y nuevas normas que incorporará el nuevo capítulo VIII del Código del Trabajo.

Jimena Altuzarra, Coordinadora de Comunicaciones en Alster Legal.

 

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