El desarrollo de la Gig Economy y su entrada al mercado legal

La cuarta revolución Industrial ha cambiado los modelos de negocio, la forma en que las personas prefieren desarrollar su trabajo y el mercado laboral. En este último sentido, ha contribuido al surgimiento de lo que se conoce como “gig economy”, “freelance economy”, o “economía colaborativa”.

La Gig Economy es un fenómeno mundial que nació en Estados Unidos hace ya unos años, extendiéndose por todo el mundo, y que consiste en la tendencia actual de trabajar por proyectos con fecha de inicio y finalización. En este modelo, el trabajador denominado freelancer es independiente y autónomo, y aporta todos sus recursos: conocimiento, experiencia, tiempo y materiales. Se habla de economía, por cuanto se considera un entorno en que los puestos de empleo temporales o el trabajo freelance es común, y las empresas contratan trabajadores independientes.

Según los resultados del estudio “Freelancing in América: 2017” en los Estados Unidos el 36% de la fuerza laboral norteamericana trabaja de forma independiente y contribuye con aproximadamente US$1.4 billones anuales a la economía. Y esto seguirá aumentando, se pronostica que en el 2020 los freelancers sean más del 43%, e incluso algunos analistas indican que para el 2030 constituirán el 80% de la fuerza laboral mundial. Chile no se queda atrás, y esperamos que con la actual tramitación del proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo en materia de trabajo a distancia, también aumenten los trabajadores independientes en nuestro país.

Asimismo, según el informe EY-Contingent Workforce Survey Study-España 2016, el 50% de las compañías han visto un aumento en el uso de la Economía Gig, mientras el 40% estaba pensando incrementar la contratación de profesionales freelance durante los siguientes 5 años.

La cultura legal no ha quedado ajena a este cambio y el trabajo flexible ya está introduciéndose en la industria para adaptarse a las expectativas de abogados que piden un mayor equilibrio entre trabajo y vida personal, así como de empresas que han visto en la alternativa de trabajar con abogados por proyecto, una posibilidad de contar con profesionales expertos para casos puntuales, bajando costos de contratación, sin disminuir la calidad en el trabajo. Esta modalidad ya se ha consolidado en países como Estados Unidos, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y España, llegando en este último a un aumento de 30% de abogados freelance en los últimos años. Así, tanto empresas como estudios de abogados deben entender este nuevo escenario tanto como un beneficio, como la clave para retener talento.

Ahora bien, ¿Qué ha motivado a tantos profesionales a elegir esta forma de trabajo? Uno de los grandes atributos del trabajo Freelance es la flexibilidad laboral, permite trabajar donde y en el momento que se desee, establecer horarios y ritmo de trabajo, al mismo tiempo da libertad para elegir proyectos, y finalmente da la posibilidad de un aumentar ingresos.

Los trabajadores freelance, están decidiendo voluntariamente elegir este modelo en consideración a los beneficios que ven en éste, y lo están desarrollando pensando de manera proactiva sobre las tendencias del mercado, aprovechando los avances que la tecnología les está entregando en pro de su productividad y conectividad, y actualizando sus habilidades con mayor frecuencia que los trabajadores tradicionales.

Estemos atentos, la Gig Economy viene con fuerza y para quedarse.

Jimena Altuzarra, Coordinadora de Comunicaciones en Alster Legal.

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