Bonos Verdes: Nueva forma de financiar proyectos sustentables

En abril de este año la Bolsa de Comercio de Santiago lanzó los “Bonos Verdes y Sociales”, iniciativa que permite el financiamiento de proyectos que tengan impactos positivos ambientales, sociales, o ambos. Se abrió así en nuestro país una nueva forma que posibilita el levantamiento de capital para proyectos con impactos ambientales medibles.

El mecanismo opera tanto para financiar como re-financiar, parte o todo de un nuevo o existente proyecto, y se adoptan, por parte de la Bolsa de Comercio de Santiago, los principios de “Green Bond Principles” GBP). Los GBP son cuatro principios que están enfocados en asegurar la transparencia del proceso de generación del Bono, de la información relativa al proyecto, y en especial al buen uso de los fondos levantados, antecedentes que son verificados por un tercero auditor.

El primer componente de los GBP es el “uso de los recursos”, los que deben ser utilizados en proyectos verdes, o ambientalmente sustentables. En este aspecto se reconoce que tienen estas características aquellos proyectos que colaboren con los objetivos de sostenibilidad, tales como contribuir a la mitigación de cambio climático, a la conservación de recursos naturales, o de biodiversidad, prevención y control de la contaminación. En cuanto a la tipología específica de proyectos que pueden acceder a este tipo de bonos, dependerá de cómo se estructure y demuestre el impacto ambiental positivo de cada proyecto.

No obstante, en el documento de lineamientos del GBP se entrega, a modo de ejemplo, un listado de tipologías de proyectos indicando que son los más frecuentemente utilizados, y entre ellos se destacan: energías renovables, eficiencia energética, prevención y control de contaminación, manejo sostenible del territorio (agricultura, forestal, acuicultura), conservación de biodiversidad, manejo sostenible de las aguas (potable y servidas), y ecoetiquetado.

El segundo principio que se debe considerar es el de “proceso de selección y evaluación del proyecto”, que se basa en altos estándares de transparencia que se exigen al emisor del bono, en relación especialmente con los inversores, mientras que el tercer principio, se refiere a la “gestión de los fondos” y recomienda que éstos sean operados desde una cuenta que permita un fácil seguimiento y transparente rendición de cuentas.

Finalmente, el principio del “reporte”, de conformidad al cual el emisor del bono debe realizar y mantener actualizada y disponible la información relativa a la colocación de los fondos captados para el proyecto, etapa por etapa.

Con la presente iniciativa de la Bolsa de Comercio de Santiago se ha abierto una nueva posibilidad de financiamiento para los proyectos sostenibles (que cotizan en la Bolsa) pero por sobre todo, se demuestra y confirma que es rentable y financieramente atractivo generar iniciativas con impactos ambientales y sociales positivos.

Rosario Vial, Advisor en Alster Legal

 

 

 

 

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