Abismo regulatorio: el principal obstáculo de las Fintech en Chile

Emprendimiento

Las start ups de innovación financiera son un mercado que mueve US $22 mil millones al año en el mundo, incluido Chile. Nuestro país se ha transformado en una incubadora importante de estos emprendimientos a nivel regional, pero las deficiencias en el escenario regulatorio les han impedido crecer de manera exponencial.

Fintech -mezcla de Financial y Technology- es el nombre de las start ups dedicadas a ofrecer servicios de innovación financiera tecnológica. En el mundo, ya son una industria que mueve más de US $22.500 millones, y sus usuarios se han incrementado un 64% en los últimos 3 años, gracias al fenómeno de la “banca digital móvil”, o dicho de otra forma: la nueva tendencia de hacer las operaciones bancarias más sencillas, seguras y desde el smartphone.

En países como Inglaterra, las apps de innovación financiera abarcan el 20% del sector bancario, y en 2016, levantaron el 40% de todo el capital invertido en emprendimientos en Europa. Mientras que, en Latinoamérica, el principal foco de esta industria está en México, donde han levantado inversiones por más de US $56 millones, y poseen 540.000 clientes.

Las Fintech en Chile

Actualmente, existen 56 start ups Fintech operando en nuestro país. Sus servicios financieros son diversos: desde apps para facilitar pagos, conseguir financiamiento para proyectos digitales e incluso demostrar confiabilidad financiera ante los bancos.

Coincidimos que no existía una solución práctica, ágil y a un precio razonable de una asesoría financiera a personas” comenta Sergio Tricio, Gerente General de Ruvix, una start up dedicada a optimizar las finanzas de personas comunes, que buscan ordenar su dinero y conseguir estabilidad financiera.

Su proyecto revela una de las ventajas comparativas de las Fintech: cubrir una necesidad de la que el sistema bancario tradicional no se encarga en Chile. “Somos independientes en nuestro servicio y cercanos a nuestros clientes. Si ellos toman mejores decisiones financieras, eso se traduce en ahorro de costos, de tiempo y en mayor bienestar”, agrega.

Otro emprendimiento financiero chileno encargado de complementar a los bancos es Destacame.cl, una plataforma que permite a los usuarios que se encuentran fuera del sistema bancario, construir un historial financiero y volverse “confiables” para estas instituciones.

Así lo explica uno de sus fundadores, Augusto Ruiz Tagle“Para poder acceder a un crédito bancario, los bancos piden un historial bancario, y como las personas que están fuera del sistema no lo tienen, quedan excluidos, imposibilitándolos de construir ese historial para poder acceder”, comenta.

La solución para construir esa buena reputación financiera fue valerse de los servicios básicos. “Se nos ocurrió utilizar el comportamiento de pago de las cuentas de agua y luz, servicios a los que accede prácticamente el 100% de la población”, agrega.

Gracias a esto, personas que nunca han tenido un crédito antes pueden optar a financiamiento, y demostrar que son “pagadores confiables”.

Otro actor importante en la industria Fintech chilena es Capitaria. La consultora financiera ha permitido a los ahorristas individuales chilenos entrar al mundo de las inversiones y el mercado de valores.

“Comenzamos con el propósito de acercar el mundo del trading y las inversiones a la gente. Hemos abierto nuevas posibilidades para que la gente pueda invertir en Chile. Además, fuimos pioneros en temas de plataforma de inversiones sencillas dentro del país”. Cuenta Cristóbal Forno, CEO de Capitaria.

Su caso es uno de los más exitosos del Fintech nacional, con 10 años en el mercado. Pero al mismo tiempo, esa experiencia le ha dado una visión crítica sobre un aspecto que impediría el despegue definitivo de esta industria en Chile: el aspecto regulatorio.

“En Chile no existe regulación acorde a las Fintech”

En Chile no existe regulación financiera acorde al mercado Fintech. El escenario regulatorio chileno es un abismo, que no fomenta la innovación ni la competencia”, analizan desde Capitaria, lo cual repercute en dificultades para las Fintech, comparados con el escenario de grandes focos de la industria.

El año pasado en Inglaterra se cursaron más de 50 patentes para nuevas start ups financieras. ¿En Chile? Cero. Porque cuando tienes que esperar 8 meses por una aprobación legal, no hay modelo que aguante”, critica Forno.

Desde Ruvix, en tanto, apuntan al poder que el sistema bancario tradicional tiene en Chile.

Como industria Fintech, estamos contenidos por una industria financiera muy potente y cómoda”, comenta Tricio, quien califica el escenario regulatorio chileno como “muy precario”.

Ante este escenario, propone colectivizar la industria, para que sus demandas tengan mayor peso.
“Estamos en proceso de la creación de una Asociación Gremial que permita impulsar y poner sobre la mesa estos temas”, revela.

Una opinión similar es la que tiene David Alvo, Gerente de NXTP Labs, un Fondo de Inversión destinado a atraer inversionistas individuales para nuevas start ups Fintech en Chile.

Se debe constituir rápidamente una Asociación de Fintech de Chile y que armen una agenda política pensando en los cambios regulatorios que ellos mismos necesitan para seguir desarrollándose”, comenta y al mismo tiempo, recomienda a las entidades públicas involucrarse.

A pesar de que se entiende que no es directamente el rol de la SBIF plantear estos cambios, ellos conocen perfectamente los problemas en el mercado financiero en Chile, así que, debiese ser proactivo en comunicarlos y plantear posibles soluciones”, comenta Ruiz Tagle.

Pedro Varas, CEO del Fondo de Inversión para start ups Fintech Founderlist, apunta también a encontrar soluciones junto con los entes reguladores, y no enfrentados a ellos. “Hay que allanar el camino de obstáculos, pero sin pelear contra esas regulaciones. Esto no es una lucha contra el sistema, sino una búsqueda de soluciones para agilizar los procesos sin romper estas regulaciones, que son importantes”, complementa Varas.

Mientras que, desde la plataforma de financiamiento y crédito para PYMEs, Becual, su CEO Herbert Schulz ofrece una perspectiva distinta: fijarse en los modelos de países desarrollados en la industria Fintech y copiar lo bueno. “Sugeriría analizar algunas políticas implementadas en el Reino Unido, como el “Regulatory Sandbox”, que permite a los emprendedores testear cualquier innovación financiera, analizar si existe una normativa para ese modelo de negocio o si es necesario generar una regulación especial y se hace”, analiza Schulz.

Regulación flexible: un equilibrio necesario

Desde Alster Legal, la visión de este abismo regulatorio y cómo solucionarla está centrada en el equilibrio.

“Hemos observado que la existencia de regulación esencialmente restrictiva imposibilita el desarrollo de nichos de negocios atractivos”, comenta Andrés Jara, CEO de Alster.

La clave entonces, estaría en armonizar un set de reglas que impidan malas prácticas, pero a la vez permitan la aparición y buen funcionamiento de nuevos actores Fintech en el mercado.

“Entendemos que el mercado financiero es especialmente sensible ante casos de defraudación o abuso, y por eso las normas de cautela”, comenta, agregando que sería deseable “una norma que observe y regule de forma más flexible la innovación financiera. De esa manera, podríamos impulsar la industria Fintech en Chile y establecer al país como un centro creativo de este tipo de Start ups”, concluye.

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